En el clásico ejercicio de mesa de café conocido como "Arreglamos el mundo en una hora", aquí hago mi ponencia acerca de cómo soluciono yo el problema de la educación pública en la Argentina, y como esto es un blog, puedo explayarme sin interrupciones, ni expresiones del tipo "qué??!! pero dejá de hablar al pedo, querés???!!!" o "Andá, si vos siempre decís que..." o "uh!!! a ver, a ver, qué vas a decir ahora??"
Además tengo la ventaja de que aquí no tengo el problema de tratar de meterme en una discusión acalorada, levantando patéticamente el dedo índice, diciendo con voz muy bajita y finita: "a mi me parece que..." y ser rotundamente ignorado mientras completo el resto de la oración bajando gradualmente el volumen de mi voz, y encima tener que hacer como 10 intentos posteriores con el mismo resultado.
Ah no, no, ahora me van a escuchar atentamente, me van a leer digo, eh... pero no, no, no se vayan, eh che!!! bueh... má si, yo escribo igual.... Y empiezo:
Pública. Educación pública exclusivamente. Sin colegios, escuelas, jardines ni universidades privadas.
Aquellos que quieran otro tipo de educación complementaria, pues que concurran a establecimientos que tengan una oferta educativa extra-curricular que les interese.
Por ejemplo, cursos de liderazgo empresarial, historia hebrea, catecismo avanzado, inglés avanzado, cocina, bonsai, taller literario, etc.
Qué se lograría con eso?
1.Todos deberían enviar a sus hijos a instituciones públicas, entonces, los gobernantes, políticos, empresarios, y todas las familias de clase alta, media y baja, se preocuparían, ocuparían e invertirían en esas instituciones.
2.Los chicos podrían convivir con gente de diferentes clases sociales, religiones e intereses políticos. Así verían que los judíos, derechistas, zurdos, pobres, ricos, evangelistas, católicos, chinos y coreanos no son ni más ni menos que seres humanos, con sus virtudes y sus miserias, como cualquiera de nosotros.
3.La educación sería igual de difícil y exigente para todos. No habría tratamientos preferenciales para los que paguen la cuota del colegio sin atrasarse.
4.No se formarían lobbys entre estudiantes que van a las universidades privadas a ganarse relaciones con poderosos, que luego tendrían en sus manos los destinos de millones de personas no-poderosas.
5.No podría haber ningún tipo de interés lucrativo ni marketinero en la oferta educativa.
Aquí, en Argentina, los estudiantes secundarios están protestando porque los colegios públicos están viniéndose abajo y es un reclamo con justa razón.
Yo mismo estudié mitad de la secundaria en un colegio privado, y la otra mitad en un público.
Cuando cursé en el público, me acuerdo de que el estado del edificio era lamentable, en contraste con el privado, que estaba hecho una pinturita.
Por eso apoyo el reclamo de los estudiantes.
Y ahora, todos los oyentes de la imaginaria mesa de café, me aplauden, me levantan en andas y nos vamos del boliche en medio de los vitores y aplausos de todos los concurrentes que nos siguen, en medio de gran algarabía y entusiasmo.
Luego se acerca el mozo al tipo de la caja, y le pregunta "Vió lo que acaba de pasar?" y el adicionista responde "Y sí... si se fueron sin pagar!", mientras menea su cabeza con un gesto de desaprobación.
Por: Gustavo | Cuento | aportaron (0) | Referencias (0) | se vió 535 veces